Tips para el regreso a clases: Qué hacer cuando no se sabe aprender.

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Tips para el regreso a clases: Qué hacer cuando no se sabe aprender.

Los Idiotas - Calle 13

¿Cansado de ir a clases todos los días? ¿Agotado de la presión social que te dice que tienes que ser inteligente? ¿Exhausto de los infinitos abismos de tu ignorancia burlándose de tu impotencia con su existencia? ¡Perfecto! ¡Has venido al lugar correcto!

En sólo 5 pasos pasarás de sacarte los mocos como último intento de mantenerte despierto en la primera clase de la mañana a que los profesores terminen más cansados que tu a punta de solo responder preguntas.

Paso número 1:
¡Excelentes noticias! El paso uno ya lo has completado al hacer clic en esta guía en vez de ese video de un gato que canta boleros. En cada momento en el que decides darle acción a tu curiosidad, suena dentro de ti una campana de clase que no carga el ruido de levantarse temprano y leer obligado sino un sonido armónico y sobrio.

Paso número 2:
El segundo paso consiste usar esa campana para abrir los ojos que ven para adentro, y empezar a recorrer los terrenos de lo que ya uno sabe. Algo tiene saber todo el mundo, (y sí, incluso uno mismo puede saber cosas) pues es imposible poder vivir sin que algo se haya escabullido dentro del cerebro. Es importantísimo tener una buena idea de lo que uno sabe, para poder definir exactamente en qué punto uno deja de saber de lo que está pensando (y peor, hablando).

Paso número 3:
Una vez cartografiada nuestra base de información (y después de haber aislado las partes más peligrosas del cerebro), llega el momento de empezar a crear conexiones y relaciones entre todo lo que uno sabe, para así entrelazar las ideas poder encontrarlas más rápido. Si uno tiene las ideas tejidas en el cerebro es mucho más fácil dar respuestas, en vez de quedarse persiguiendo un hilo de pensamiento solo para terminar con dos preguntas de 30 respondidas en el examen.

Paso número 4:
Este paso es un poco más abrumador, pero para esta nos hemos estado preparando: El cuarto paso consiste en lanzar los miles de cabos sueltos en los hilos de nuestro tejido cerebral a los cuatro vientos. Desde ahí pescarán miles de otras ideas, de información que atrapas y llevas a casa para ver cómo se mueve dentro de la pecera que llamamos cabeza. Ahí podemos ver como convive con el resto de nuestras ideas, para ver si cuadra dentro del ecosistema de nuestra lógica (y muchas veces ilógica) interna.

Paso Número 5:
El último paso es el más ignorado y el más importante. Se trata de rutinariamente ir reemplazando aquellas ideas que terminan peleándose con todas las otras. Tenemos que no solo buscar ideas, información, y conocimiento, sino también saber cuales vamos a acoger y cuales vamos a descartar. No se puede crear una pecera con todos los tipos de peces porque se matan, así que hay que quitar a aquellos pensamientos que nos chocan con todos los otros, para así poder seguir aprendiendo en vez de quedarse estancado. Después de todo, tener la mente abierta es bueno no solo porque puedes recibir nuevas ideas fácilmente, sino porque también puedes botar a las viejas con la misma facilidad.

Queridos lectores, si logran realizar el último paso, se han graduado de este curso/artículo de clickbait, porque a esta constante reconfiguración de la ecología mental la llamamos aprender.

Imagen de Josh Kaufmann

Marcelo Federico Bertorelli Reyna

Marcelo Federico Bertorelli Reyna

imagen de Matthieu Bourel