Soy de las personas

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Soy de las personas

Y ahí me quedé, levitando entre cuerpos desconocidos que se hicieron indispensables una vez que los toqué.

Son unos recuerdos compartidos, miradas encontradas en extraños que conocía de toda la vida, es así que me voy muriendo y voy quedándome en la atmósfera.

Soy de las personas que se han ido y de las que siguen aquí.
Soy de la música mañanera que escuchabas mientras cocinabas un desayuno para 4 y que ahora es para 3.
Soy ese dolor que te carcome el cuerpo cada que alguien dice su nombre, esas manos moviéndose por el deseo de descubrir lo más secreto.
Soy esa ciruela amarga que te persiguió toda la noche y la calma de cuando se terminó.
Soy esa desconocida a la que le podía contar mis sueños, que hoy en día no puedo ver a los ojos.
Soy el pie que accidentalmente se recargó en tu rodilla para sentir un poco de afecto.
Soy esa tierra que se inunda de tristezas nunca contadas.
Soy esa decepción que recorrió los pasillos al sentir que ya no había nada más que decir y el silencio fue la despedida.
Soy esos 7 segundos de respiraciones agitadas.
Soy ese miedo de volar por no saber lo que hay debajo.
Soy ese descubrimiento por lo dulce que se pudo volver vicio.

Soy yo a través de ti.

Infinitamente me quedé ahí. Me quedé ahí para encontrar eso que sentía que se me había escapado de las manos, eso que sentía que se había perdido para siempre.
Y, después reconocí que por estas personas es donde pude encontrar todo lo que hoy soy, es donde pude regresar a mi origen.

Fotografía de Marta Bevacqua