Yo siempre he vivido con secretos

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Yo siempre he vivido con secretos

Secretos por miedo; por no saber cómo decir la verdad; porque son una forma de privacidad.

Todos tenemos secretos.

Algunos nos emocionan y queremos que todos lo sepan, como cuando le decimos a todos quién es nuestro crush, tal vez por nervios o porque una parte muy profunda en nosotros desea que esa persona se entere, pero..."shhh, es un secreto, no se lo digas a nadie".

Tenemos secretos que no parecerían tan importantes, simples y ordinarios, como el hecho de que me guste escuchar salsas, cumbias y hasta reggeaton en las noches en las que me siento triste para imaginarme que estoy bailando y que, sin falla, sonrío.

Hay otros, sin embargo, que no quisiéramos siquiera recordar.
Esos secretos van formando una gran bola de hilos que después se vuelven difíciles de desenmarañar. Nos cubren de pies a cabeza. Se convierten en el maquillaje que usamos a diario y se esconden en las frases más cotidianas, en pequeños parpadeos y miradas desviadas.
No siempre sabemos por qué nos carcomen; a veces quisiéramos gritarlos y quitarnos el peso de encima, pero parece que las palabras se nos atoran.

Tampoco los puedes contar todos, o no a todo el mundo.
Habrá algunos que se quedarán encerrados toda la vida, otros que esperas jamás salgan de esa persona de confianza y algunos que se los dijiste a un completo extraño.
A veces uno los acaba gritando al aire, muchas otras los décimos entre susurros inaudibles.

A veces me pongo a pensar en la Edad Media o en la vida que todos llevaron hasta el siglo XIX, en el que todos tenían que ser parte de la Iglesia y confesarse diariamente.
Qué temor, qué horror y, sobre todo, qué falta de humanidad.
Al final del día, no podemos vivir sin secretos.

Cada secreto que tenemos, desde la persona que nos gusta hasta los actos más despreciables que según nosotros hemos cometido, nos moldea, nos hace quienes somos.

Sin secretos, ¿quiénes seríamos?

Pensar en un mundo lleno de confesiones me eriza la piel.

Yo siempre he vivido con secretos.
Secretos por miedo a ser vulnerable; por no querer decir la verdad; porque son privacidad.
Yo siempre he vivido con secretos...porque no sé cómo más se puede vivir.

And when at last you find someone to whom you feel you can pour out your soul, you stop in shock at the words you utter— they are so rusty, so ugly, so meaningless and feeble from being kept in the small cramped dark inside you so long. - Sylvia Plath

Alex

Puedes ver el trabajo de fotografía de la autora, aquí.