Registros

No estoy segura de por qué siento esta necesidad tan grande de registrar los eventos en mi vida. Sé que escribir puede ser desahogante, pero estoy clara de que no lo hago sólo por eso. Guardo pequeños souvenirs, pego papelitos en mis cuadernos, tomo fotos de toda vaina. Tengo una cosa prendida en el mapa en la que puedo ver qué ruta tomé qué día y cuándo.

Sé que estas cosas probablemente no vayan a interesar a la gente. Me voy a morir, van a venir nuevas personas, y no creo que alguien se ponga a buscar a dónde fui que día o se ponga a ver las interminables fotos de mi celular.

A veces me pregunto qué pasa con todas esas fotos secretas que se quedan en las cuentas de la gente que ya no está en el mundo. Cuentas privadas, llenas de información de alguien que existió, vivió, se enojó, comió. ¿Qué hacen con estas cuentas? ¿No sería interesante que luego de 100 años liberaran los documentos dentro? Así como los de la CIA. ¿Quién decide lo que se hace con estas cuentas? ¿Quién dicta cuál es la información valiosa? En estos tiempos en los que el espacio es un problema, ¿van a empezarse a tomar medidas para borrar tantas cuentas de tanta gente? ¿Y cómo se decide eso?

En Facebook hay opciones para que de una vez decidas qué quieres hacer con tu cuenta al morir. ¿Es mal augurio ponerse a arreglar eso o es hacerle un gran favor a la gente de Facebook? Tal vez las dos cosas. Igual cada quien se toma la muerte distinto. Hace poco me contaron de una cuenta de un hombre que se murió, pero que la esposa la sigue usando. Supongo que eso podría asustar y confundir a algunos.

No sé quién se encargará de ver mis cosas cuando me muera, pero ojalá se divierta en el proceso. Años de esfuerzo tendrían que valer para algo. Hay algunas fotos inentendibles sin el contexto, pero siento que mientras menos conoces a la persona, menos te involucras y te interesa poco. Pero igual voy dejando mi registro, todos lo vamos dejando con nuestras acciones, y me gusta poder armar un rompecabezas de alguien a partir de la información disponible. Tal vez alguien arme el mio algún día.