¿Raro o romántico?

No ficcióncrítica

¿Raro o romántico?

Estaba hablando con Diana de la línea. ¿Dónde está la línea que divide entre lo incómodo/raro y lo valiente/romántico? Tal vez no es una línea y está todo mezclado. Quizá cambia depende del deseo del receptor. Una acción puede parecer muy bonita para alguien y para otra personas puede resultar horrorosa. Hay cosas que me incomodan pero que a otros quizá no.

Por ejemplo ese niño que se subió en mi ruta del bus y se sentó por los asientos de atrás. Lo saludé, porque lo conozco, y le pregunté por qué iba a [mi zona].
- Familia, ¿y tú?
- Pues ahí vivo.
Casi siempre voy dormida de regreso y si hay espacio ocupo los dos asientos. Llegué a la parada, me bajé, y más tarde recibí este mensaje: "Me creerías si te digo que me subí a [mi zona] porque tu te subiste ?". Le respondí que no.

Eso me incomodó porque es una situación difícil de evadir: ese autobús lo tomo todos los días. No es tan escapable.

Las miradas lascivas en la calle las puedo pasar rápido, con acelerar el paso logro evitarlas. Los gritos en la calle (o lo que algunos llaman "piropos"), normalmente el que los hace está en un vehículo que no tarda en irse, o lejos, y no te persigue.

Lo que me incomoda más, son estas situaciones en las que uno no tiene tanta salida. En este caso es raro porque puede ser justificable. Supongamos, este chico no es muy cercano a mi, hemos hablado un par de veces y tenía la intención de hacer una movida atrevida. Hizo lo del bus y no se sentó en mi asiento, para darme espacio y tal vez no ser tan ahogante. Pero lo siguiente que hizo fue decirme eso. Aunque el suceso ya había pasado, me incomodó enormemente.

Me surgen dos preguntas: ¿Por qué puede ser tan complicado coquetear o encontrar esta situación en la que la otra persona esté dispuesta a recibir y aceptar algún mensaje? y ¿Qué pasa cuando el coqueteo se vuelve incómodo, cuando parece otra cosa? ¿Qué pasa cuando ese escenario se da en lugares inevitables, cerrados y difíciles de escapar? ¿Qué pasa con los comentarios machistas en cenas familiares o por parte de compañeros de clase? ¿Qué si tienes que pasar rápido la puerta de tu edificio porque el guardia se te queda viendo? Esas son las circunstancias en las que no sé qué hacer. Tengo suerte, para mi no son muchas. A este chico le puedo mencionar en nuestra siguiente conversación que tengo novio, y con eso seguro se resuelve. ¿Pero y las otras veces? Tal vez sea tan obvio como pedirles que no te vean como te ven, o que no te digan esas cosas, pero se vuelve tan más delicado cuando son situaciones cotidianas. Las personas se ofenden con menos, y si les señalas algo así pueden considerarlo una acusación seria, lo que dañaría ciertas dinámicas o empeoraría la relación. A veces parece mejor permanecer callada, sonreir y evitar.

Una vez me preguntaron por qué no enfrentaba a los tipos que me miraban en la calle (no son miradas casuales, suceden de manera seguida e intensa, y hay quienes se lamen los labios mientras lo hacen). No los enfrento porque me parece una pérdida de tiempo y porque siento que haría un problema innecesario, una escena, con un extraño que no vale la pena. Lo más que he hecho es mantenerles la mirada y lo considero un pequeño enfrentamiento de egos.

No sé dónde está mi línea. Sé cuando me incomodo, pero a veces es difícil saber si vale la pena quejarme y enfrentar las consecuencias.