Nosotros con(tra) el mundo

vulnerabilidadNo ficciónmemoria

Nosotros con(tra) el mundo

No sé cómo elegir mis batallas. El mundo se siente como un lugar en llamas, lleno de volcanes que no dejan de eruptar. Y entre todo este vaivén de acontecimientos, somos también bombardeados con información e imágenes. Queda difícil distinguir entre qué creer y qué no creer.

No me fío de muchas cosas, y sería más fácil sobrellevar este fenómeno si es que viviera en un estado de apatía. Pero siento que la apatía no lleva a nada. Unos viven injusticia y otros opresión, y todos somos objeto de un sistema carcelario. No tras las barras (y también), pero mental. Y en el frenesí de querer luchar por algo, me dicen que elija mis peleas. Pero no sé hacerlo.
Sé las que no elijo: hago vista gorda a los malos comentarios de gente cuya opinión no juega un papel en mi vida, y me evito los malos ratos. Esas son peleas que no quiero librar ni creo que valgan la pena. Y a pesar de que en ellas muchas veces se esconden algunos puntos del tejido que encierra al mundo en este momento y sus múltiples problemas, esa no es una que elegí. Si no me agredieron, vivo en paz. Por ello me creen amiga de todos, y honestamente no tengo pretensión de ser enemiga de alguien. Todo lo contrario, creo que va para el otro lado. Creo que va en desenredar marañas que se armaron mientras dábamos vueltas, ciegos en un vals que no llevó a otra parte que a un nudo que se continúa ajustando.

Sí creo que la lucha está entre y alrededor de nosotros. Tiene que ver con un universo que suma múltiples microcosmos: racismo, sexismo, el cambio climático, la pobreza, las hegemonías mundiales y los países empobrecidos como resultado. Pero más que nada, la encontramos en nosotros, en una ignorancia y apatía a veces sometida, y otras veces, autoinfligida.

Ando con un torbellino en el alma porque hay demasiados problemas y pocas respuestas. Se construyen torres con estructuras cada vez más complejas que, al pararse junto a ellas, se ven dominantes y sofocantes cuando uno solo está armado con ideas. ¿Y qué es ese abstracto al lado de la estructura de poder?

Tengo miedo. Estoy absolutamente aterrada y desesperanzada por el futuro, pero no he logrado convencerme de que eso sea suficiente. Me siento vulnerable. No sé elegir mis peleas, pero no por ello voy a abandonarlas. Eso es lo que necesitamos: más que una respuesta, una pregunta.

¿Qué te mueve? ¿Qué te impulsa? ¿En qué crees? ¿En ti mismo? ¿En tu familia? ¿En tus amigos? ¿En el arte, la ciencia?

Una vez tuve un maestro de filosofía que comentó para el que es más difícil encontrar una razón para vivir es el ateo. Pero creo que basta con mirar alrededor y ver que existimos. Para mí no hay mejor respuesta que esa, porque a pesar de la cadena de volcanes que nos queman y los terremotos que nos tiran, a pesar de los poderes que nos usan y nos vigilan, a pesar del infierno que vive la Tierra, estamos vivos.

El único milagro en el que creo es en el de existir, aquí, en este momento. Hubo un momento en que se cumplió una ínfima probabilidad de que se diera la vida.

No sé elegir mis batallas, así que las elijo a todas.

¿Cuál elegirás tú?

Amanda González Alarcón

Amanda González Alarcón

Chilena paltera, 23 años. Instagram: @amandinalaandina.