NO ENCONTRARÁS AL AMOR DE TU VIDA

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NO ENCONTRARÁS AL AMOR DE TU VIDA

Suele pasar. La pregunta que parece ser inevitable luego de llevar un rato conversando, ya sea en un contexto formal, informal o de los dos un poco. Y ante la respuesta de que no, no estoy en una relación y que sí, estoy soltera, las reacciones suelen ser bien parecidas. Quizás es un poco de decepción, quizás en lo que veo en sus miradas es que la estima que me tenían acaba de descender un poquito. A veces me miran con sorpresa y dicen algo “pero ¿cómo? Si eres tan (insertar algún calificativo que se considera positivo)”. O intentan consolarte con un “ya te llegará, ya encontrarás al alguien”. Como si aquello fuera una solución a mis problemas, como si intentaran tranquilizarme con la idea de que pronto ya no estaré incompleta.

Porque, de alguna manera, toda la vida nos han dicho que nuestro valor se resume en tu capacidad de conquistar, en si eres lo suficientemente atractivo. El resto de ti importa bastante poco. Sobre todo a las mujeres. En este sistema heteronormado, nos inculcan aquella idea de que las mujeres viven por el romance. De que la importancia de la vida recae en aquel momento en que el hombre de tus sueños se fija en ti, de alguna manera eso te valida, te convierte en más mujer. Por eso alrededor de los trece años, cuando se revolucionan las hormonas y las niñas se dan cuenta de lo lindas que son, el romance se apodera de sus cabezas, convirtiéndose casi en el objetivo mismo de la vida. Lo viví. Recreos enteros hablando sobre los hombres que te gustaban y que verías el fin de semana. Lo emocionante de gustarle a alguien. Lo importante que te sentías de gustarle a alguien. Nos criamos con personajes femeninos cuyo mayor éxito era conquistar a alguien, películas gringas y noventeras en que los primeros besos eran al atardecer y tan románticos que te daba diarrea el tan solo verlos. Y aquellos terminaron siendo nuestros modelos, nuestras referencias.

Y a propósito de esto, me gustaría tomarme un momento para desmentir uno de los mitos más grandes que no han hecho creer; no encontrarás al amor de tu vida. O por lo menos no es tan probable, sobre todo en tu adolescencia y primera juventud.
Ojo, que no estoy haciendo una invitación al nihilismo, solo quiero que hablemos de manera realista. Gran parte de las expectativas que te han inculcado no están muy acorde a la realidad. Porque no encontrarás al amor de tu vida entre bailes borrachos en una discoteque masiva al ritmo de maluma. No encontrarás al amor de tu vida entre preguntas sobre dónde estudias y que haces, de las cuales no importan demasiado las respuestas porque solo están buscando algo a lo que agarrarse esa noche. Tus primeras veces no necesariamente serán tan especiales como te han hecho creer que deben ser. Claro que hay excepciones, y puede que varias, pero aun así, no debemos frustrarnos por no cumplir nuestros ideales. Porque estos son tiempos difíciles para las idealizaciones, y vivir falsamente por éstas hace mucho daño. Veo siempre a personas frustradas y tristes por su soltería, sintiendo que carecen de algo, ese algo que todo el mundo dice que es lo más importante.
No encontrarás al amor de tu vida, es muy probable, y eso está bien, no tiene nada de malo. No estás incompleta. No eres peor que el resto. No hay nada defectuoso en ti. Y hay muchas cosas lindas aparte del romance, están los amigos, los libros, las ideas. Tu valor no se limita a si estás en una relación o no.

No debería ser un tema tortuoso. Puede que encuentre el amor de mi vida como puede que no. Pero encontraré la manera de ser feliz de todas maneras.

Amanda Teillery Delattre

Amanda Teillery Delattre

Chile. 22 años. Autora del libro de cuentos "¿cuánto tiempo viven los perros? publicado por editorial planeta, sello emecé