Mis autorretratos

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Mis autorretratos

Me gustan ver retratos. Me interesa la manera en la que los retratistas exageran ciertos rasgos en los retratados, aunque sea sin querer, porque inconscientemente les resaltan, los notan más. Por ejemplo, sé que cuando dibujo a Rafa, me enfoco mucho en sus cejas, porque me gusta la forma que tienen, entonces terminan quedándome más grandes de lo que son, o más oscuras. Si alguien ve alguno de mis dibujos de Rafa, puede ir formándose una idea de mi personalidad a partir de la manera en la que abordo el dibujo. Es como si fuera un retrato indirecto del retratista.

Esto del retrato indirecto va con toda la gente y sus acciones. Las fotos te hablan un poco del fotógrafo que las tomó. El plato de comida te habla un poco de la persona que lo preparó. Todo esto me causa mucha intriga.

Me gusta también ver a alguien que no dibuja usualmente, tratando de dibujar a otra persona, porque hacen mucho más obvio esto que digo. No se dan cuenta de la proporción y la exageran. Me parece divertido ver qué les llamó la atención en otra persona.

¿Y qué hay de los autorretratos? Seguramente también exageramos las partes de nosotros que nos impactan más, aunque no nos demos cuenta en el momento. Y me gusta pensar que esas partes no son sólo físicas.

Cuando retratas a un extraño, se notan las partes físicas que te resaltaron más. Cuando retratas a alguien que conoces, se llega a ver en el retrato lo que sientes por esa persona. Si haces un autorretrato, puedes percibir, de algún modo, lo que sientes por ti.

Ves los retratos de Frida, por ejemplo, y no te quedas simplemente en el “Oh, así se veía Frida”. El mismo cuadro te transmite algo, te hace sentir quizás lo que ella estaba sintiendo, o quizás algo que no tenga nada que ver, pero te hace sentir. Hay quienes dicen que no te hace sentir hasta que llegas a un punto de tu vida en el que te sientes un poco como ella, y ahí el retrato te impacta y te parece coherente.

¿Qué tal si mis autorretratos hacen que me de cuenta cómo me sentía en momentos particulares? ¿Qué tal si los retratos que hago de otras personas transmiten el humor en el que estaba al momento de hacerlos? Tal vez mis retratos muestren parte de mi identidad.

Me gusta pensar que la identidad que tenemos está formada por una multitud de aspectos. Me interesa como con pedacitos de distintas cosas, puedes ir armando un rompecabezas de una persona.

Es como cuando te de curiosidad alguien, y estás tratando de recolectar la información que puedas de esa persona. Te interesa saber qué piensa y por qué. Como dice Willy “y ya quiero conocer lo que te mueve, eso que te hacer ser” (La Espera, Cultura Profética). Entonces te vas a su facebook y ves fotos. Si logras encontrar su twitter, tienes suerte, puedes saber qué dice. Pero lo que no dice es la parte más interesante. ¿Y si logras conseguir su cuenta de spotify? ¿Cuánto puedes aprender de una persona escuchando la música que escucha?

Esos pequeños pedacitos son lo que me interesan. Lo hablo mucho con Amanda. Cosas pequeñas que dice la gente, que las atrapas y luego no se te van de la cabeza. Sabes que esa persona no soporta que pongas la toalla en la cama luego de bañarte. Sabes que esta persona sólo escucha Nirvana cuando está triste. Sabes que no le pone azúcar a su té. Son vainas tan chiquitas, pero te acercan tanto TANTO a la persona. Retratos indirectos.

Entonces sí, pensando en eso del retrato, puedo ver mis autorretratos a través de los años, y mostrarles algunos también, para que se hagan una idea de quién soy. Porque el tema de mayo en Las Paltas es la identidad, y creo que no sé cómo abordar el tema si no es desde mi interior. No lo puedo hacer frío y desde afuera, objetivo; tengo abrirme, ser vulnerable. Entonces he aquí unos autorretratos.