Colaboración: Me gusta que me amarren

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Colaboración: Me gusta que me amarren

En muchas ocasiones me he encontrado en la siguiente situación: están hablando de algo, alguien llega al tema de sexo y en medio de la conversación dicen algo que la mayoría parece estar de acuerdo en que es “asqueroso”. Es como una vez en el salón que hablaban de lo desagradables que eran los pelos en los pezones. Yo solo pensé “ups, yo tengo eso”. Me disculpé mentalmente. Me sonrojé físicamente. Luego entendí que no soy una persona anormal, que es natural tener pelos en los pezones y quien no los tiene es porque se los quita o es lampiño.

En la clase en la que me explicaron qué era la masturbación, mientras algunos ponían caras de terror y otros se reían, yo sólo pensaba que al fin podía ponerle nombre a algo que ya conocía.

Esta situación se ha repetido con varios temas. Con cosas que la gente en general parece desaprobar o desconocer y las dice en alto como si fuera evidente que todos piensan igual. Sexo anal, hentai, nalgadas, o lo que tu quieras poner ahí. Lo más probable es que haya una persona en esa habitación que ya sepa lo que es e incluso le guste.

A veces sobrepasamos los límites invisibles que se pone la gente, y lo hacemos sin saberlo.

Por ejemplo, a mi me gusta que me amarren. Ante esta confesión, mis amigos suelen poner cara de confusión y me veo obligada a explicarles por qué.

La pregunta se puede formular de manera distinta: ¿por qué carajos querría ser alguien vulnerable en una situación sexual?

Para mi se trata de la confianza: poder entregarme a una persona hasta ese nivel de restricción física, sabiendo que puede hacerme lo que quiera, y que no me va a hacer daño ni incomodar.

También te proporciona libertad. Al estar amarrada no tienes que decidir cuál es el siguiente movimiento. Puedes cerrar los ojos y dejarte llevar. Sólo sentir. Si te vendas los ojos quedas en esta tensión emocionante, y solo te queda imaginar lo que pasará. Y es divertido tener el reto de desamarrarme.

Muchas veces las relaciones son eso: ceder. Cuando eres vulnerable ante otra persona, le cedes en muchos aspectos confiando en que no te va a dañar con ellos. Sólo mostrándonos como somos, podemos hacer una conexión verdadera.

Sí, estoy diciendo que la vulnerabilidad puede ser erótica.

Imagen: @daniestefc "Shibari. January 2017. Ropes: @sexualstation
Model: @amanda_nadhia"

Verónica