Hecho en casa

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Hecho en casa

El tema de este artículo nació como una invitación para explorar el mundo audiovisual en el contexto pandémico. Dado que el asunto es extremadamente amplio y corre el riesgo de convertirse en una varieté sin pies ni cabeza, opté por abordar los temas reconocibles de forma separada. Lo primero que llamó mi atención fueron la cantidad de cortometrajes que se han realizado desde que inició el período de aislamiento preventivo. Estos han sido creados en el marco de festivales o por simples invitaciones de particulares pero, considerando que aún nos queda un buen trecho del año, son una barbaridad.

Al día de la fecha puedo afirmar que he visto alrededor de 42 cortometrajes hechos en cuarentena y debo confesar que, por más que hubieron algunas propuestas creativas, la verdad es que en su mayoría me aburrieron bastante. Resultaron ser un desfile virtual de personas de diversas nacionalidades cepillándose los dientes, comiendo platos de lo más variados, bailando a diferentes ritmos y hasta abrazando a una tostadora. En general abundan las reflexiones de tipo poéticas, seguidas de cerca por otros tipos de documentales más seculares y, al fondo a la derecha, hay algunas ficciones.

Fotograma extraído del corto de Maggie Gyllenhaal en la serie “Homemade” de Netflix.

Bien, ¿entonces? Parece ser que dibujé un panorama desmotivante para cualquier realizador audiovisual y ese tampoco es el objetivo de mi reflexión. Muy por el contrario. Es el momento indicado para crear aunque, por lo menos en mi caso, no para ver demasiado. Hace unos meses, parece que el mundo empezó a orbitar de forma diferente. Las rutinas y perspectivas dieron un giro tan inesperado que, como es natural, se produjo un cambio en la percepción de la mayoría. Es un suceso que marcará para bien y para mal nuestra forma de caminar en este mundo globalizado. Visto de esa forma es sumamente importante e interesante registrar todo lo posible, armar una gran historia colectiva con los pequeños relatos que se van hilando. Digo, esta no es la primera vez que una enfermedad genera la necesidad de recluirse para evitar su propagación, pero es la primera vez que se tiene la oportunidad de documentar todo. ¿Se imaginan poder tener algo similar de las otras cuarentenas que ha transitado la humanidad? Para mí, por ejemplo, sería fascinante saber cómo invertía su tiempo Shakespeare durante la plaga. Al ser una generación que parece querer documentar cada pequeño aspecto de nuestras vidas realmente no debería ser complicado. Es posible que alguien en un futuro no tan distante encuentre interesantes los mismos cortometrajes que a mí me aburrieron. Quizás ese alguien sea una versión más avejentada de mi misma.

CORONA SHORT FILM FESTIVAL

La convocatoria del Corona Short Film Festival logró agrupar un conjunto llamativo de cortometrajes que resaltan por su variedad temática y cultural. A partir de las piezas que vi puedo entender que no hubo una bajada de línea demasiado estricta y, por lo tanto, los realizadores se sintieron bastante libres a la hora de filmar. De todos modos, si bien la descripción del inicio menciona que se puede ver todo el material en un total de dos horas y ocho minutos, la verdad claramente no es lo que recomendaría. La libertad creativa y el poco tiempo que dura cada corto generaría saltos temáticos demasiado bruscos para el espectador. Otra particularidad que destaco de este compilado es que la lista no parece estar pensada según la evaluación del jurado o los premios obtenidos al final del festival. A lo mucho se agrega un mención especial al costado del título pero, en la mayoría de los casos, uno puede elegir sin preconceptos por los juicios valorativos de otras personas.

CUARENTENA FILM FESTIVAL (ESPAÑA)

Todos estos cortometrajes son de origen español y se encuentran publicados en un instagram con el nombre del festival. En este caso indagué menos alrededor de las realizaciones pero me agradó bastante notar que hay una mayor cantidad de comedias y, quizás por la naturaleza de la red social, tienen una extensión de tiempo muy limitada. El único aspecto negativo que les encontraría es que abusan más de la voz en off y tienden a poner músicas sentimentales de fondo que, a mi parecer, son un poco exageradas. Además, los dramas que vi fueron… bueno… muy dramáticos. Como que el péndulo lo llevan sólo a los extremos y puede resultar casi ridículo.

HOMEMADE (NETFLIX)

Netflix no se quedó atrás, sacó su propia convocatoria y estrenó su serie Homemade, que cuenta con 17 episodios con directores y hasta actores bastante conocidos. A diferencia de los dos últimos festivales que mencioné, estos cortometrajes son más extensos, con alrededor de 9 y 11 minutos. Me atrevo a decir que, por lo menos, este contexto equiparó un poco la barra entre los realizadores amateurs y los más renombrados. Se confirmó que la calidad narrativa y creativa no es directamente proporcional con el grado de renombre de la persona. Además, el hecho de que sea más o menos lo mismo de siempre pero más largo aumentó las posibilidades de que se tornara aburrido para el público. Por otro lado, al igual que el primer festival mencionado, la variedad cultural le dio un tinte más interesante y, vistos como piezas únicas, algunos plantean propuestas interesantes.

LAS FRONTERAS DEL CUERPO (ARGENTINA)

Si bien hasta el momento no encontré ningún link para compartir, estos cortometrajes fueron emitidos por un canal público argentino y resultaron ser mi primer acercamiento a las creaciones en cuarentena. La consigna me pareció excesivamente limitante. En principio se determinó que debían ser documentales y, para rematarla, hasta especificaron ciertos tipos de planos. Todos los cortos tenían, por ejemplo, una ventana o alusiones a un cuerpo. En fin, a mi entender esto, más que desafiar a los participantes, posiblemente los limitó bastante. Pero, como todo tiene que tener sus pros y contras, la bajada de línea también generó una mayor unidad temática que permitió presentar el compilado como una sola gran obra aburrida pero con sentido.

CONCLUSIÓN

La maratón de cortometrajes pandémicos me sirvió para crear una especie de diagnóstico acerca de nuestra situación emocional como especie. En general, se siente un nerviosismo a nivel global, una especie de emotividad que nos arrastra a enterrarnos en recuerdos y una rutina casi asesina para aquellos en cuarentena. Como ya dije al principio, realmente creo que hay un valor histórico en estas creaciones y, por el momento, es en parte inapreciable. Así que no me quedaré con mis primeras impresiones y les daré otra oportunidad en el futuro, cuando este contexto no forme parte de mi cotidianidad y me permita tener otra perspectiva.

Por Guadalupe Lareo