Haz eso denuevo

No ficciónmemoria

Haz eso denuevo

Después de veinte años laaaargos de sociabilización después de ser la niña rara en la mesonet y la niña popular en la complutense después de comprender cómo funciona la amistad y los ánimos de las personas a mi alrededor mi cabeza empezó a colapsar de una forma media turbia.

La semana pasada estaba yo trabajando como todos los domingos en el free café, pero esta vez en vez de estar la Carla de compañera había una señora nueva. Hola hola! le digo yo (se lo digo en inglés pero ahí encuentro que es mejor traducir). Y la dama me empieza a hablar en holandés. Oiga señora podría hablarme en inglés mejor? Esque esque no entiendo muy bien todas sus palabras culiás raras.
"No" me dice,"no". (Que wea te pasa fea conchetumadre weon te lo pregunté con amor por la mierda con amor me hablai altoque en inglés conchetumadre al toque) -"Por qué no?" +"Porque tienes que aprender dutch porque no es tan difícil" -"Ya weno pero no te voy a entender na entonces ah" (tonta culiá violenta no estoy niahí con vo) Y me fui po, me fui a hacer mis cuestiones, y estaba ahí lavando platitos cambiando las cajas de té cuando de repente me viene denuevo la señora a decirme que oye que perdona que no quería incomodarla dama y yo le dije que weno que no pasa na pero ya le tenía la cruz bien hecha.

Y ahí empieza altiro a hablarme en inglés la señora a preguntarme cuestiones y como la carne es débil se me fue altiro también la rabia que le tenía y me puse a conversarle po, a preguntarle de todo como hago siempre a preguntarle de su hijo en la cárcel de su ex marido de sus artes en la facultad de todas sus cuestiones.

Ese día hacía sol, y como el diosísimo en este país nunca nos quiere regalar sol, los días que se porta generoso hay que aprovecharlo, así que salimos pa fuera del local ella a fumarse un cigarro yo a tomarme un té.
Y ahí empieza la dama a hablar de su familia de sus cosas de sus miedos y hace esta cosa, que me gusta tanto, que es hablar pausado...
así...
silencio
y después habla
y después silencio
y después continúa
bien
lento.

Me gusta cuando la gente hace eso porque me da tiempo a pensar de verdad en mi respuesta. De verdad porque cuando uno habla tan rápido a veces dice cosas que no siente.
Y de repente me acordé de Nadia. Nadia es la mujer de mi papá que vive con nosotros junto a nuestros tres perros y bebé Iñaki. Nadia es una de las mujeres mas buenas que he conocido en mi vida. Nadia me hace sentir que tengo que ser mejor persona y me hace sentir que la vida es más bonita.
Y esta mañana, hablando fuera con esa señora nueva, recordé las tardes de verano al sol al ladito del huerto, las tardes con Nadia en donde todo lo que hiciéramos parecía un buen trabajo, una cosa de la que sentirnos orgullosas.

Entonces empezó la tempestad. Toda esa nostalgia que me trajo el recuerdo de su compañía se empezó a convertir en el abrimiento del tercer ojísimo para mí, que me estaba diciendo que mandara a la chucha a todos los weones.

Los domingos en el free café mi trabajo es ser amable con los cabros. Tengo que hacer que se sientan lindo que quieran venir denuevo.
Entonces llegan y les converso y les pregunto por su vida y tengo que escucharles sus cosas de la reencarnación y del mansplaining y de los cuerpos juntándose y de los pololos y las pololas y de todo lo que quieran decir.

Pero ese día no quise nada con nadie. A veces me da pena, a veces pienso en Nadia y me da pena, a veces me siento manejadora de todas las situaciones a veces cuando vienen todos a hablarme y puedo decidir si quiero o no quiero estar para los demás me siento con poderes, pero a veces todos esos poderes se van cuando me siento a conversar con mi papá y me doy cuenta de que nada de lo que yo diga lo va a hacer pensar, que tenemos una barrera jerárquica tan grande que me siento que todo lo que construí que me gustaba, después de pasar por sus ojos se vuelve tontaino y poco servible. Tanto me gusta analizar a la gente porque es cómodo po, te pone en una posición muy relajada de incuestionable, porque pone toda la atención en el otro pobre cabro que se somete a tus juicios, y me vuelvo un poco así cuando no hay casi nadie en el mundo que me pueda hacer sentir incómoda conmigo misma. Nadie salvo mi papá y la Cai. Tienen tanta tanta importancia sus opiniones en mi vida que no importa que me haya ganado una superbeca para irme a estudiar lo que siempre quise a donde viven estos cabros rubios, no importan todos los cumplidos que me puedan dar, todas las personas que me quieran querer, uns palabrita de uno de los dos y se me hacen trenzas en los brazos.

Y entonces me vuelvo a necesitar del público, que me pida consejo y me busque
Pero ahora con una sensación pesada de inseguridad, pensando que ojalá mi discurso para él fuera tan enserio como el suyo es para mí, porque de su carita depende mi ánimo, y de sus sentimientos y de sus comodidades
Pienso tanto en él y en cómo ser importante para él que de repente me hace bien estar sola
Y darme cuenta de que funciono
Y que soy entera buena siendo adulta
Y ser sólo amiga y no mitad popular mitad inútil

Inútil inútil inútil
Y te quiero tanto
Te quiero tanto tanto tanto

Carmencita

Carmencita

Carne de la fruta, exiliada política, 20 años