Encuentros

Ficciónpoesía

Encuentros

En éxtasis, entre los recovecos amargos
del estanque,
te recojo como pétalo perpetuo:
escollo enterrado, detenido,
como sombra que acoge el sueño,
como una arisca caricia que
descansa en mi descanso
y resurge en mi desvelo.

En tragos de calor,
la brisa de la piel y el aroma
fino del agua, la luz semi marchita
se calca en mi mudez
como el más agotado verso, desvestido
lujo que empuja y difumina la sal
de la boca transparente. Desértica marea.

Hablas, pero no escucho.
La sórdida caricia despierta en mi
tacto, anticipa el silencio
crédulo, afín. Me quedo quieta.
No decimos nada. Entrevemos en la
diafanidad del cuerpo, en su desarmada
finitud, bajo la ternura sin memoria,
la flor, el pétalo cenizo que en nosotros respiró.

Respira,
desnuda,
respira.

Alejandra Ríos

Alejandra Ríos

Colecciono sonidos.