Editorial octubre 2017: hogar

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Editorial octubre 2017: hogar

Han sido días intensos, con una marea de emociones que nos arrastra y nos deja como barco en la mitad de la plaza después de un tsunami.

Juan Villoro escribió “el que acaba de llegar y ya es de aquí”.

Descubrí cuánto soy de aquí.

Descubrí que este es más mi hogar de lo que pensaba, y que hay más cosas que hacen a un hogar de lo que consideraba.

En este mes, Las Paltas lleva "hogar" como tema, y todo lo que esa palabra signifique. Fuese otro día, otro mes, un día en que no hubiese pasado todo esto recientemente, y escribiría algo totalmente diferente para la carta editorial. Pero mi hogar se tambaleó completo y todo me llama a ello.

A veces el hogar se prende en llamas. La primera definición de la RAE de la palabra describe

hogar. (Del b. lat. focāris, adj. der. de focus, fuego). 1. m. Sitio donde se hace la lumbre en las cocinas, chimeneas, hornos de fundición, etc.

Y me siento alrededor de una hoguera. La gente se sorprende al mirar la movilidad mexicana porque no tienen la distancia para mirarse a sí mismos y darse cuenta de que ese fuego siempre estuvo ahí. Este lugar nunca ha sido menos cálido. Pero siempre les ha costado creer.

En una clase nos preguntaron, "¿qué aprendí tras el sismo?", y respondí en un hilo: aprendí del enorme poder de este país inmenso. Aprendí de la movilización de la gente que trasciende clasificaciones. Vi a mis amigos partir por todas partes. Vi a mis compañeros correr con ayuda. Me encontré con sus rostros tapados por impermeables en la noche, en el segundo, tercer, cuarto día, igual de listos para prestar manos donde se necesitaran. Vi el miedo a perderlo todo. Vi a alguien que perdió todo, pero llevaba cuatro días ayudando con lo que le quedaba. Vi las calles llena de gente y todo tipo de transporte llegando para ofrecer una, dos, tres, todas las manos.

Y quisiera poder encerrar todo lo que aprendí en unas cuantas palabras, pero lo que escriba jamás se acercará a las imágenes de los días que vinieron. Las sello con el ánimo de que no se vayan y no se me olviden.

Que a nadie se le olvide.

Que a nadie se le escape que los hogares se formaron alrededor de las hogueras, y que ahora todo se siente en llamas pero corrieron a apagar el incendio. Que se tomaron de las manos y formaron una tras otra cadena.

Y probablemente ya lo vieron por todas sus redes sociales, y probablemente ya lo oyeron en todas partes, pero les digo, dios mío, no vayan a soltar. Reconozcan el fuego que llevan dentro, el que se asoma cada vez que hablan de "su casa" y regalan un techo; el que aparece cuando le dicen "buenos días" a un extraño; el que resuena con un "salud" casual a alguien que estornudó en la calle. Son pequeños gestos que repercuten como abrazos para quien no acostumbra a vivirlo.

Nunca han sido menos.

Y me contenta poder llamar este mi hogar, y me contenta sumarme a decir que no quiero soltar. Agarrémonos fuerte, que la marea tira duro y va para largo, y la tierra se sacude pero nosotros nos apretamos más fuerte.

Échenle leña a su hoguera y que ilumine por todas partes, que su hogar nunca fue menos, y hoy pueden ver todas las maneras en que puede ser más. Porque son más, más, más.

Amanda González Alarcón

Amanda González Alarcón

Chilena paltera, 23 años. Instagram: @amandinalaandina.