Editorial enero 2018: construir

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Editorial enero 2018: construir

No sé tanto de destinos, muchas veces comienzo el viaje sin saber con certeza el nombre de la parada o cómo se ve. Me paro a esperar a que pase el bus o que la micro llegue, y no sé a qué me encomiendo –¿a lo que responda?–, para saber dónde bajarme –¿la intuición?–.

El inicio de año llama, sin poder evitarlo, a idear las metas que nos pondremos en esta vuelta. Así intentemos resistir al cliché de los propósitos, la lista se dibuja cuando la mente divaga un poco. Y me encuentro así, especialmente en el tránsito. La mente se va a otros lugares. En el proceso comienzo a construir.

El primer mes de este año está en obra. El medio se hace tan importante como el destino, porque encontramos una maravilla en lo que nace en el camino. Listas de metas y objetivos, sabemos dónde estamos e imaginamos dónde quisiéramos estar, pero no miramos la planicie, el acantilado o montaña que quizá lleve allí, o como cada uno vea su propio cauce. De cierta manera, el verlo garantiza aun más la llegada al final, mas no necesariamente al punto "B" previamente denominado. Quizá sea a otro lado. Quizá a muchos lugares. Y quizá con tanto que se encuentra en el camino, coleccionamos inesperados amuletos que se recogieron en el viaje.

Mirando el pasado 2017, no recuerdo a dónde quise llegar, o si lo determiné. Pero recuerdo el trazo, conservo los encuentros. Desconozco en qué parte del mapa me paro, pero sé por dónde y con qué me encuentro, y ahora veo a la montaña, llanura, camino, lago o mar a donde me dirijo, y con todos mis amuletos a la mano, ando en obra. Andamos construyendo.

Amanda González Alarcón

Amanda González Alarcón

Chilena paltera, 23 años. Instagram: @amandinalaandina.