Editorial diciembre 2017: brotar

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Editorial diciembre 2017: brotar

Estamos en ese punto en el que resulta inevitable pensar en dónde es que te encontrabas hace un año.

Notamos cabellos recién cortados y desteñidos, caras menos alargadas y también ilusiones no alcanzadas.

Uno se pregunta si los miedos se mantuvieron iguales o si se han transformado. Uno quiere saber si se obtuvieron respuestas a interrogatorias que antes generaban insomnio.

¿Acaso soy la misma? Sé que esta pregunta puede parecer tonta, porque en hace unos días hubiese contestado que sí. Me veo técnicamente igual que siempre pero, en el fondo sé, que he cambiado porque me siento distinta.

La retrospectiva nos trae inmensas dudas, aunque también nos hace ver lo mucho que crecimos, existe una necesidad por cambiar y sentirse distinto, como si antes no hubiésemos sido suficiente.

Ahora el comienzo nuevo está parado en el marco de la puerta, esperando cruzar en cualquier momento, hasta cierto punto es el inicio del fin y es este el momento justo para entendernos más, querernos más, sentir que somos suficiente, darnos espacio para crecer y brotar sin dejar que nadie nos pase por encima.


Nocturno en que nada se oye

En medio de un silencio desierto como la calle antes del crimen
sin respirar siquiera para que nada turbe mi muerte
en esta soledad sin paredes
al tiempo que huyeron los ángulos
en la tumba del lecho dejo mi estatua sin sangre
para salir en un momento tan lento
en un interminable descenso
sin brazos que tender
sin dedos para alcanzar la escala que cae de un piano invisible
sin más que una mirada y una voz
que no recuerdan haber salido de ojos y labios
¿qué son labios? ¿qué son miradas que son labios? Y mi voz ya no es mía
dentro del agua que no moja
dentro del aire de vidrio
dentro del fuego lívido que corta como el grito
Y en el juego angustioso de un espejo frente a otro
cae mi voz
y mi voz que madura
y mi voz quemadura
y mi bosque madura
y mi voz quema dura
como el hielo de vidrio
como el grito de hielo
aquí en el caracol de la oreja
el latido de un mar en el que no sé nada
en el que no se nada
porque he dejado pies y brazos en la orilla
siento caer fuera de mí la red de mis nervios
mas huye todo como el pez que se da cuenta
hasta ciento en el pulso de mis sienes
muda telegrafía a la que nadie responde
porque el sueño y la muerte nada tienen ya que decirse. - Xavier Villaurrutia

Las imágenes son tomadas de BTS (방탄소년단) LOVE YOURSELF Highlight Reel '起承轉結'

Diana Valero Parra

Diana Valero Parra

INTJ. Mexicana. Diana.