Diario de u(n)a escéptica

No ficción

Diario de u(n)a escéptica

Día (n)

Mi presencia se volvió relativa. La mayor parte del tiempo estoy presente en sueños y lugares lejanos, mientras que mi cercanía es pura ausencia. Estoy y no estoy en ningún lado/en todos lados.

Día (n + 3)

Dudar. Comer. Soñar. La incertidumbre es engañosa, así como la vida y la muerte. Descartes lo sabía, por eso inventó la razón.

Día (n + 6)
Me pregunto ¿qué seré después de la incertidumbre? ¿En qué punto termina la incertidumbre y comienzo yo? ¿Cómo le doy sentido a lo que no tiene forma? Descubrí que la incertidumbre es un lunar en mi espalda que no he descubierto.

Día (n + 9)

El parabrisas se detuvo a la mitad de un aguacero. Me estacioné a media calle y miré el cielo. No podía continuar. Hay caminos que son en vano, como el que tenía enfrente. Caminos que no llevan a ningún lugar, menos en un día de lluvia.

Día (n + 12)
Somos el eco de un mundo que ya no es. Somos caminos sin asfalto. Somos una lágrima derramada en la vastedad del universo (que tal vez es un vaso con agua).

Día (n + 15)

Me gustan los (paréntesis). Frenan la oración. Guardan un secreto. Son anonimato. Son olvido. ¿Yo soy un paréntesis?

Día (n+18)
Me alejé de un sueño. Narré una historia. Dibujé un cauce hacia ningún lugar. Marqué mis iniciales en un árbol que nunca creció.

Día (n+21)

Cada vez hay más días en el calendario y menos lugares de la casa que descubrir.

Día (n+23)
Olvidar es un arte, sobre todo si es a la segunda persona del singular. Olvidar es una ciencia, sobre todo si la experimentas en silencio.

Día ()

La certeza de mañana es mi mayor mentira para hoy (junto con tres puntos suspensivos).


Por Astrid Dzul Hori.
Imagen de Addy G. Ruiz