Colaboración: identidad

Documentos. Hoy, cuando pensé en la palabra identidad, documentos de identidad fue lo primero en lo que pensé. Y eso que los odio.

Mi primer documento de identidad realmente importante, mi IFE, lo obtuve hasta los 19; cuando algunos de mis amigos lo hicieron a los 17 y medio. Lo hice, porque aunque creía en el principio inalienable de evitar a toda costa tramitarla, éste fue superado por el principio fundamental de asistir a un concierto gratis, cuando sea posible. Y necesitabla la IFE, para poder hacerlo.

Yo no quería (quiero) verme resumido y clasificado en una tarjeta de plástico que seguramente voy a perder en menos de dos meses. Toda mi vida tuve problemas con ellos.

Yo soy quien perdía la credencial de la escuela tres veces por semana. Quien ocultaba la identificación escolar cuando era obligatorio colgarla en tu cuello.

Así, que no tengo idea de por qué este concepto fue el primero que llegó a mi mente, quizá porque la identidad es un concepto enorme y mi tarea era escribir algo puntual y conciso sobre ella. Tan compacto y específico, como una identificación.

No podemos quedarnos allí, por supuesto; en mi IFE dice que soy un hombre de 22 años que vive en la ciudad de México y le toca votar en cierta localidad. También tiene una foto mía, viejísima. Con una de mis sudaderas favoritas, que hoy, mi novia, amigos y hermanas, insisten en que debe pasar a mejor vida.

Pero en dicho documento, no dice que desde hace años, también me identifico como ciudadano del internet y como compatriota de toda persona que crea en las palabras por encima de los golpes; que mi bandera es la paz y el amor, aunque a veces sienta odio y ganas de pegarle un madrazo a alguien directo en la garganta.

Que mis leyes las construye y vigila un congreso siempre cambiante de yo's interiores que luchan por ponerse de acuerdo aunque a veces no tengan respuesta a lo que sucede en el mundo de los ellos exteriores.

Eso lo detesto. E intento vivir con ello todos los días, como todos nosotros. Y aunque no tenga una solución concreta para esta problemática, como dijera el cuarteto de nos:

Soy quien soy, no necesito identificación
Sé de donde vengo y dónde voy
Porque soy lo que soy
Y no quien quieras vos

Y eso, que a veces, no sé ni quién soy, ni a donde voy.

Amet Alvirde

Foto: Mircea Suciu - The Deceiver, 2015 - oil, acrylic, and monoprint on paper.