Cárcel.

Eres horrible.
Te ves mal.
Necesito que adelgaces.
Vomita, o algo.

No te puedo mirar.
Si con un bisturí alguien logra arreglarte,
podría soportar verte.

Deja de llorar, gorda de mierda.
Te dije que dejes de llorar, carajo.
Ahora.

No sirves para nada.
No puedes ni subir dos miserables pisos.

Detesto dormir en la misma cama que tú.
Hundes el colchón.
Tu obesidad te hace sudar en las sábanas.

No me mires, coño.
No me mires, por favor.

No me puedes encerrar.
No te corresponde.
Tienes que dejarme ir.

No quiero necesitarte.
Deja que me vaya.

Quítame las cadenas.
Quítame la mordaza.
Necesito salir de aquí.

Ya no quiero vivir contigo.

Sí: eso le dije a mi cuerpo.

Imagen: Hombre mirándose a la nuca, por René Magritte

Valeria Farrés

Valeria Farrés

Caracas-Ciudad de México.