Apuntarse

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Apuntarse

"Your spirit is a ready gun. You must load it yourself, and only fire it into the worthy"
- Derrick Brown

Si el año fuera semana, el apretujado carnaval caluroso e intoxicado que encarna Julio tiene que ser el Sábado. En la fugaz pero espesa borrachera que se vive tanto en los Julios como en los Sábados, a todos nos llega el momento en el que nos vemos en el espejo del baño y nos da vértigo existencial. Hay quienes tratan de reprimir la jaqueca ontológica como quien se traga las ganas de vomitar, pero el borracho sabio sabe que ese momento en el que uno se ve al espejo es un recerdo que somos una persona, y nos va a tocar levantarnos cansado y resacado.

Esa visión de mañanas frías nos despierta, y a quienes sepan aprovecharlo, les da una oportunidad para recordar los errores de todos aquellos Lunes-Septiembres en los que se han despertado resacados y desorientados, sin saber que hacer, a donde ir, o dónde está la aspirina. Nadie quiere repetir esas mañanas, por eso en vez de tener dos días de fiesta tenemos el Domingo.

Y en eso se tiene que convertir Agosto. En el momento en que nos preparamos para el resto del año-semana, para planear cómo vamos a usar toda aquella energía que hemos recuperado en Julio. En Agosto debemos hacer todo lo posible para hacer la transición entre el fin de la semana y el comienzo de la nueva lo más armoniosa posible; Si piensas que despertarte tarde para el trabajo sin saber dónde está tu teléfono o tus interiores es malo, imaginate un mes entero de teléfonos perdidos y ropa interior abandonada.

Pero tampoco se puede correr ciegamente botando espuma por la boca. Hay que tomarse un tiempo intermedio para poder apuntar bien a dónde es que vamos a correr. Tenemos que planear cómo vamos a usar y conservar nuestra energía. Y ahí la metáfora se bifurca, porque uno puede correr una semana a máxima velocidad con cantidades suficientes de voluntad y cafeína, pero uno tiene que correr un año como un maratón lleno de misterios e imprevistos.

Este arte de prepararse para las desconocidas posibilidades, es lo que nos ayudará a levantar párpados pesados y caminar contentos a pesar del camino. Ese tiempo de preparación se convierte en una ballesta que nos disparará en el aire para darnos kilómetros de ventaja en el maratón anual; Y si uno quiere poder seguir corriendo después de aterrizar, más nos vale que apuntemos bien.

Marcelo Federico Bertorelli Reyna

Marcelo Federico Bertorelli Reyna

imagen de Matthieu Bourel