Editorial septiembre 2017: ambición

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Editorial septiembre 2017: ambición

Qué soy en los ojos de la mayoría de la gente –una no entidad, un excéntrico, una persona desagradable– alguien que no tiene lugar en sociedad y que nunca lo tendrá; en resumen, lo más bajo de lo bajo. Está bien, entonces –incluso si eso fuese completamente verdad, un día me gustaría mostrar a través de mi trabajo qué tiene un excéntrico, un nadie, en su corazón. Esa es mi ambición, basada menos en resentimiento que en amor a pesar de todo, basado menos en una sensación de serenidad que pasión. Aunque frecuentemente estoy en el fondo de la miseria, hay calma, pura armonía y música dentro de mí. Veo pinturas o dibujos en las casitas más pobres, en las esquinas más sucias. Y mi mente es llevada por estas cosas con un ímpetu irresistible.

– Vincent Van Gogh, Carta a Theo desde The Hague


Hoy vimos a una chamana predicar sus bendiciones. Así dijo mi hermana cuando vio un pequeño video de Patti sosteniendo un libro, ubicada a unos 100 metros de nosotros. “Es una chamana”, dijo. “Es una chamana”, repitió, cuando salió al escenario con su pelo largo y canoso. Un aura blanca la rodeaba, llena de supersticiones. Y ahora su energía se inmiscuye en la carta editorial de este mes, cuyo título es “ambición”.

Es una palabra malinterpretada, llevada por la historia hacia la idea de monedas de oro y extravagancias. Su etimología señala “ir por uno y otro lado”, “rodear”. Sí, se refería en un inicio a la manera en que los políticos romanos buscaban el voto del pueblo y asegurar su acceso al poder. Pero ya que la palabra viajó tanto tiempo y llegó a nuestros días para referirse a sacos de dinero, nos podemos atrever a cambiarle el sentido.

No hablamos de la ambición que nos enseñó el Tío Rico. El mundo es un lugar que se mueve cada vez más rápido, y muchas veces tenemos miedo de que nos deje atrás. Algunos, especialmente ahora empezando nuestras carreras y oficios, sentimos que tenemos que tomar cada oportunidad que se asome a la vuelta. Todo suma para después poder presentarse con un papel con una lista larga de títulos y descripciones.

Pero esa no es la ambición que nos concierne.

Queremos ser recolectores, ir de un lado a otro para taclear la sensación de ser pequeño en un mundo tan grande y hacerse bolita y lanzarse al mar como bombita. Armar un álbum de recortes con momentos y, llámenme millennial, hacer una antología de experiencias.

Recolecto los instantes del día de hoy, en el previo, durante y después de recurrir al canto de la chamana. Sentados afuera de la Casa del Lago, éramos parte de una larga fila que desemboca en la promesa de ver a Patti Smith en vivo leer un poema. La vida está llena de momentos para hacernos sentir insignificantes, parte de una línea con la misma oportunidad que el siguiente. Nos sentamos y reímos con aquellos a nuestros lados, sabiendo que tenemos algo en común por el solo hecho de estar ahí. Nunca he sabido bien cómo relacionarme con gente, y me he tardado en darme cuenta de que resulta más simple de lo que parece: estamos ahí, estamos juntos, tenemos la misma meta en ese momento.

Se habla de una pérdida de sentido. Aquí andamos, con la brújula dando vueltas y apuntando a ninguna parte. La tiramos en algún rincón para no encontrarla después, asumiendo su inutilidad, pero, ¿qué pasa si en lugar de nada, tenía todo? ¿Si en lugar de “ningún lado” señalaba en “todas direcciones”?


"¿A dónde lleva todo? ¿Qué será de nosotros? Estas eran nuestras jóvenes preguntas, y jóvenes respuestas fueron reveladas. Llevan al otro. Nos volvemos nosotros mismos".

– Patti Smith, Éramos unos niños


Este mes en Las Paltas, contaremos de nuestro ir y venir, de ir de un lado a otro, de rodear aquello que aún desconocemos que encontraremos. Y, mientras, nos encontraremos con los otros y con nosotros mismos.

Amanda González Alarcón

Amanda González Alarcón

Chilena paltera, 23 años. Instagram: @amandinalaandina.